• Un sensor óptico, situado en el parabrisas, en el interior del vehículo , evalúa permanentemente el nivel de luminosidad.
• En cuanto el nivel de luminosidad externa desciende a un nivel bajo (1000lux), la información se transmite a una centralita electrónica que activa automática e instantáneamente los faros del vehículo.
• Una vez alcanzada la luminosidad exterior suficiente los faros se apagan en menos de 20 segundos (3000 lux). • El sistema se puede desactivar fácilmente gracias a un interruptor on/off situado en el detector.